miércoles, 26 de abril de 2017

Ivan Illich


GRUPO 11:
ANA ISABEL GONZALES TAJUELO
DIANA MARTIN JIMENEZ
ISMAEL DE HARO PASCUAL
LUIS MIGUEL RASO MARTIN
MARTA MARTIN PEREZ
VIRGINIA LARA MARTIN 


ÍNDICE
1.     FICHERO BIBLIOGRÁFICO
  1.1 BIBLIOGRAFÍA
2.   BIOGRAFÍA
3.   INFLUENCIAS
4.    INSTITUCIONES
5.    PENSAMIENTO PEDAGÓGICO
6.   ACTUALIDAD


  1.     FICHERO BIBLIOGRÁFICO 

A continuación, presentamos el fichero bibliográfico del autor Iván Illich, el cual está formado por seis textos buscados y analizados, de manera individual y en grupo. Y una conclusión final, en la que se hará referencia a los principales ideales del autor y una pequeña opinión al respecto.

El primer texto que presentamos se titula “La sociedad desescolarizada” (Illich, 2013)  y de él hemos podido analizar cuáles eran los temas principales del mismo, el primero es que la educación universal por medio de la escolarización no es factible.
La educación para todos significa educación por parte de todos. Sólo la movilización de toda la población puede conducir a una cultura popular.
Lo principal del aprendizaje sobreviene casualmente, e incluso el aprendizaje más intencional no es el resultado de una instrucción programada.
El proceso educativo ganará con la desescolarización de la sociedad aun cuando esta exigencia les suene a muchos escolares como una traición a la cultura. Pero es la cultura misma la que está siendo apagada hoy por las escuelas.

El profesor realiza múltiples funciones diversas implícitas en la enseñanza. Controla el cumplimiento de las normas en el aula y somete a los alumnos a ciertas rutinas básicas. Actúa también como moralista principal de un niño, adoctrina al alumno acerca de lo que está bien y lo que está mal.
Por ultimo muchas veces realiza la función de terapeuta, al fin y al cabo, la relación profesor-alumno es muy fuerte, cercana y de muchas horas. El profesor se siente autorizado a inmiscuirse en la vida privada del alumno para ayudarle en su desarrollo personal. Sin embargo, actualmente el profesor tiene el poder y lo ejerce de malas maneras domesticando al alumno a su visión de la realidad.
Existe una profunda discrepancia entre los principios sociales y la realidad social en el mundo de hoy.
Cada uno de nosotros es responsable de su propia desescolarización, y sólo nosotros tenemos el poder de hacerlo. Un futuro deseable depende de nuestra elección de una vida de acción en vez de una vida de consumo, de que engendremos un estilo de vida que nos permita ser espontáneos, independientes y sin embargo relacionarnos uno con otro.

Las escuelas pervierten la natural inclinación a desarrollarse y aprender convirtiéndola en la demanda de instrucción. Al hacer que los hombres abdiquen de la responsabilidad de su propio desarrollo, la escuela conduce a muchos a una especie de suicidio espiritual.
Los niños se convierten en un recurso natural que han de moldear las escuelas para luego alimentar la máquina industrial.
En un sentido fundamental, las escuelas han dejado de ser dependientes de la ideología profesada por cualquier gobierno u organización de mercados. Otras instituciones pueden diferir de un país a otro: la familia, el partido, la Iglesia, la prensa. Pero el sistema escolar tiene por doquier la misma estructura, y en todas partes el currículum oculto tiene el mismo efecto.
Los recursos educacionales suelen rotularse según las metas curriculares de los educadores.
En este libro se propone hacer lo contrario, y rotular enfoques diferentes que permitan al estudiante conseguir el acceso a cualquier recurso educativo que pueda ayudarle a definir y lograr sus propias metas.

El segundo texto que hemos escogido se llama “El mito del progreso” (G).
Este mito consiste en la esperanza que tiene la humanidad por encontrar un futuro mejor, por ejemplo, en la prehistoria del hombre descubrió el fuego y con los siglos va perfeccionando la técnica creando la cocina como concepto. Esto nos aporta a la humanidad la idea del retorno al paraíso del que fuimos expulsados, este mito del progreso es común en muchas religiones tanto judías, cristianas, budistas...
El mito implica un proceso de cambio mejorable y deseado que supone un juicio de valor por parte de todos. Todo comenzó en la gran explosión que dio el paso de la nada al cosmos. Autores como Einstein propusieron que el tiempo es una ilusión, no existe ni presente ni futuro ni pasado, al contrario que muchas religiones que ven el tiempo como algo lineal que avanza.
Si miramos el “mito del progreso” como un concepto sería que la sociedad humana en parte o completa ha experimentado una evolución en una dirección positiva desde el presente hasta el futuro. Este mito afirma que la sociedad se ha movido, se mueve o lo hará siempre en una dirección deseable, el mundo gira entorno a ideas deseables de manera inevitable.
El progreso se encuentra en todas las ideologías modernas en busca de avances científicos y desafíos políticos perfeccionando la Humanidad.

El siguiente texto que nos ha interesado se titula “El diablo con las buenas intenciones “ (Illich, Al diablo con las buenas intenciones, 1968) y es un discurso que realizo Iván Illich frente al CIASP.
Iván Illich comienza este discurso comentando dos cosas que quiere dar a conocer antes de leer su discurso preparado. La primera de estas dos cuestiones es que le impresionó que los integrantes del CIASP a los que se dirige reconocieran que la motivación de los voluntarios estadounidenses en otros países proviene en gran medida de sentimientos y conceptos muy alienados.
La segunda de ellas es que le impresionó también la hipocresía de la atmósfera del lugar del discurso ya que, al comienzo de la década d ellos 60, la mayoría de los estudiantes estadounidenses que pasaban sus naciones realizando un voluntariado en México lo hacían por que “era lo que había que hacer”.
A partir de esto, da paso a su discurso preparado y comienza exponiendo las posibles razones que, a pesar de haberse hecho famoso por su fuerte oposición a los voluntarios estadounidenses, le hayan elegido como orador principal en su convención anual.
Una de ellas es que algunos de sus miembros estén de acuerdo con él y le hayan elegido para convencer al resto de la opinión que tiene, la siguiente posible razón es que le hayan invitado para aprender a tratar a personas como él y la última, la cual sólo sería posible si las personas que están presentes son ignorantes y no escuchan, sería que esperasen estar de acuerdo con la mayor parte de lo que dice, pero seguir realizando la función que han venido a realizar durante todo el verano.

Continúa su discurso explicando que los allí presentes y los valores que estos representan son uno de los productos la sociedad consumidora americana. Afirma que el tercer bien de exportación estadounidense, detrás del dinero de las armas, es el idealista estadounidense.
La supervivencia de los EE. UU depende que todos los llamados hombre libres pertenecientes a la clase media, crean que América la creó, lucha por que en todo el mundo existe al menos una minoría que consuma lo que la mayoría estadounidense puede pagar.
En estos años está involucrada en una lucha con tres frentes abiertos para afirmar sus ideales.
Se refiere a tres frentes ya que existen tres grandes áreas del mundo que estaban desafiando la validez de un sistema político que hace cada vez más ricos a los ricos y cada vez más pobres a los pobres. Se refiere a China, a Chicago por sus grandes fondos para combatir la pobreza y finalmente a América Latina, ya que la Alianza para el Progreso ha aumentado el número de personas a las que no podría irles mejor.
Y les dice a aquellos presentes en su discurse: ¡Ustedes vienen a ayudar al vencido dentro de este proceso! Lo único que podrán lograr es crear desorden.
Y afirma que para ellos no hay manera posible de encontrarse con los subdesarrollados porque no existe una base común para que se encuentren, ya que no existe sólo un abismo entre lo que tienen unos y tienen otros, sino que también es un abismo la diferencia entre los pobres de su país y los pobres con los que vienen a tratar en el voluntariado, ya que proceden de un país industrializado que había logrado integrar a la mayoría de sus participantes en la clase media.
EE. UU creó y financió la llamada Alianza para el progreso, la cual según Illich fue una “Alianza” para el “Progreso” de la clase media y que estos miembros de esta clase serán los únicos que les presten atención y estén dispuestos a pasar el tiempo con ellos.
Finalmente acaba este discurso con una invitación a que desistan de imponer su benevolencia a los habitantes de México y les desafía a reconocer su incapacidad para hacer el “bien” que pretendían hacer.

Hemos seleccionado un artículo titulado “Los silencios y las palabras de Iván Illich” (Bardolet, 2003), le hemos elegido ya que nos pareció que con él se podría entender mejor quien es Illich.
Iván Illich fue un observador del génisis y la evolución de las mentalidades, como el mismo se define. También se le define por otros autores como un católico subversivo que contemplaba, desde una perspectiva de varios siglos, las sociedades industrializadas. Se le considera el representante de un radicalismo humanista enfrascado en la tarea de desmontar el confort intelectual de las ideas sólidamente establecidas en la sociedad. Tuvo su máximo protagonismo a inicios de los setenta al ser responsable de acuñar el término desescolarización, que aparece por primera vez en su obra “La sociedad desescolarizada”.
Al publicar esta obra, Illich recibió un gran número de críticas. Suscitó un debate social y pedagógico a escala mundial y colocó a la educación en el ojo del huracán. En estos momentos que vivimos, en los que parece que se perciben las aportaciones culturales como si fueran electrodomésticos con fecha de caducidad a corto plazo, hay que decir que su influencia se ha mantenido a pesar de su alejamiento de los focos de la fama. En uno de sus últimos volúmenes publicados, que recopila intervenciones y conferencias desde 1978 hasta 1990, se reproduce un texto que trata del silencio como posición intelectual legítima ante algunos aspectos de la sociedad actual, como el armamentismo nuclear, ante el genocidio. El derecho a la dignidad del silencio explica en buena medida su distancia respecto de protagonismos académicos o mediáticos.
Illich postulaba un retorno a la responsabilidad y a la iniciativa personal en la educación, denunciando la coacción que supone la obligatoriedad de la enseñanza como castradora del derecho y la libertad de asociación. La escolarización frustra la posibilidad del aprendizaje autónomo porque lo supedita a valores externos al individuo que las instituciones proyectan y presentan como los únicos valores posibles. n. La escolaridad es un falso servicio público que priva a las personas de la alegría de aprender. El monopolio del conocimiento establecido por la escuela va contra la libertad de acceso a la cultura personal. La institución escolar enseña la necesidad de ser enseñado. No es, desde luego, un juego de palabras, sino el núcleo de los análisis de Illich contra la identificación entre educación y escolaridad.
Illich utiliza el concepto de contra productividad para señalar que una determinada medida social produce los efectos contrarios a los oficialmente deseados. Cuando se superan umbrales socialmente significativos, el sistema se convierte en contra productivo. Es lo que pasa cuando las personas tienen que realizar de forma heterónoma, es decir, mediante un especialista o experto (burócrata, funcionario...), aquello que pueden hacer autónomamente. Illich subraya en sus análisis la diferencia entre valor de cambio y valor de uso.

El siguiente texto elegido se titula “Un mundo sin escuelas” (Illich, Un mundo sin escuelas, 1973) en él, Illich como en casi todas sus obras hablara de su opinión sobre la educación.
En este libro lo que al autor nos quiere dar a entender es que desde hace mucho tiempo la escuela solo se utiliza para obtener ciertos beneficios económicos, es decir, no es necesario mantenerse en un salón de clases para aprender, ni exigir tanto a los niños de este modo no habría deserción escolar.
Para Illich, la escuela monopoliza las oportunidades, fija las normas y niega las diferencias individuales, también reprime el amor y alienta el miedo, enseña enajenación y espíritu de competencia y desalienta la distribución y la cooperación. Lo que el autor intenta es romper con la estructura clásica de la escuela, quiere desescolarizar la preparación profesional de los profesionistas, ya no quiere que se formen médicos o abogados que piensen más en lo económico que en ayudar a los demás. Desea abolir la escuela, no reformarla.
Nos describe el proceso por el cual la educación tendría que pasar para que las personas puedan tener la libertad de determinar lo que deben aprender, y los fine a que se encamina lo aprendido, así como el impacto que tendría en la sociedad esta desescolarización. Hace hincapié en salto político que esto causaría, debido a la anarquía que se presentaría constantemente, lo que alargara el proceso de la desescolarización con el fin de evitar discusiones o controversias. Para que no surjan dudas acerca de si los cuerpos legislativos están o no equivocados al dar su apoyo a las escuelas públicas.
Menciona que después de desescolarizar, solo quedara el aprendizaje libre, es decir, el descubrir los medios mediante los cuales el individuo pueda exigir control sobre su propia educación, su concepción, planificación, conducta, valoración y uso, siempre centrándose en la autonomía del individuo. Sin embargo, es imposible que la escuela vaya a ser des establecida como lo marca el autor, pero sí podrían traer beneficios los cambios o ajustes que se le den al sistema educativo con el fin de mejorar la enseñanza de los alumnos que no quieren aprender de acuerdo al sistema establecido e intentar mejorar la compresión de la educación completa dentro de un tiempo y un espacio de enseñanza limitados.
 Muestra cómo cambiar el concepto básico del aprendizaje y el conocimiento y la relación que guardan con el individuo en sociedad.
Que no es necesario que niños menores de 7 años asistan a la escuela y que con un periodo de 4 a 6 meses son suficientes para aprender ciertas habilidades. Por otro lado, también propone que se deben eliminar los exámenes e implementar actividades de otro tipo de enseñanza, que los niños vayan a granjas por dos meses al año donde trabajarían. 
El autor propone:
Propone que la educación deje de ser centralizada en los intereses sociales o grupales. Plantea que el sentido común se debe de dejar a un lado, que la desescolarización plantee una ubicación espacio-temporal de acuerdo a las expectativas que el individuo posee. Propone que cuando los muros de las escuelas sean quitados verdaderamente, y que las estructuras pedagógicas y administrativas que las sostienen se vengan abajo junto con ello, habremos sido libres del sistema que nos ha regido, y podremos descubrir el estímulo y satisfacción del aprendizaje. se debe dar libertad al niño o niña de aprender cuando tenga voluntad e interés y no cuando se le imponga o inculquen programas forzados. La forma en que se motiva al alumno a aprender forma interés en el mismo, Menciona el impacto que causaría la desescolarización en caso de ser llevada apresuradamente o de una mala forma. Menciona los riesgos y beneficios que esto traería consigo, y muestra el impacto tanto en los pequeños grupos como en la sociedad entera.

En el último texto, el cual ha aportado más información a nuestra bibliografía es un artículo de revista en el que se tratan y se pueden observar bien las principales características pertenecientes a Iván Illich.
El artículo se titula “Iván Illich” (Gajardo, 1993)
Hemos hecho una síntesis de este artículo, el cual reflejaremos a continuación:
Es un pensador ubicado en un contexto histórico particular, como es el de los años 60., para los educadores, Illich es el padre de la educación desescolarizada, el autor que condena de manera irreductible el sistema escolar y las escuelas caracterizándolas como una de las múltiples instituciones públicas que ejercen funciones anacrónicas que no se ajustan a la velocidad de los cambios y sólo sirven para dar estabilidad y proteger la estructura de la sociedad que las produjo.

ORIGEN: Nacido en Viena el año 1926.
LA OBRA EDUCATIVA DE ILLICH:
-           
      CRÍTICA A LA ESCUELA Y DESESCOLARIZACIÓN DE LA SOCIEDAD:  Illich formula una violenta crítica a la escuela pública por su centralización, su burocracia interna, su rigidez y, sobre todo, por las desigualdades que encubre. La educación universal por medio de la escolarización no es viable y no lo sería más si se intentara mediante instituciones alternativas construidas según el modelo de las escuelas actuales; Ni unas nuevas actitudes de los maestros hacia sus alumnos, ni la proliferación de nuevas herramientas y métodos, ni el intento por ampliar la responsabilidad de los maestros hasta que englobe las vidas completas de sus alumnos dará por resultado la educación universal. La búsqueda actual de nuevos embudos educacionales debe revertirse hacia la búsqueda de su antítesis institucional: tramas educacionales que aumenten las oportunidades de aprender, compartir, interesarse. No sólo hay que desescolarizar las instituciones del saber, sino también el ethos de La sociedad.
-          EL MITO DE LOS VALORES INSTITUCIONALIZADOS: se funda en la creencia de que el proceso de escolarización produce algo de valor y, por consiguiente, genera una demanda. En el caso de la escuela, se asume que ésta es productora de aprendizajes y que la existencia de escuelas produce una demanda de escolaridad.
-          EL MITO DE LA MEDICIÓN DE LOS VALORES: los valores institucionalizados que infunde la escuela son valores cuantificables. Pero, para él, el desarrollo personal no es mensurable con base en los patrones de la escolaridad y, una vez que las personas aceptan la idea de que los valores pueden producirse y medirse, tienden a aceptar toda clase de clasificaciones jerárquicas.
-         LOS MITOS DE LOS VALORES ENVASADOS: La escuela vende currículum, dice Illich, y el resultado del proceso de producción de currículum se asemeja a cualquier otro artículo moderno de primera necesidad.
-          EL MITO DEL PROGRESO ETERNO: Al hablar de consumo, Illich habla también de producción y crecimiento. Y relaciona estos factores con la carrera por las calificaciones, los diplomas y los certificados. Sobre este mito se basan las sociedades de consumo. Se enseña a los estudiantes-alumnos a ajustar sus deseos a los valores comercializables. La escuela tiene función de formar el juicio crítico.
-          LA CONVIVENCIALIDAD: Con las obras Energía y equidad (1974) y Némesis médica: la expropiación de la salud (l975) Illich se aleja de la educación y de la escuela para proyectarse hacia el análisis de problemas políticos e institucionales que afectan a las sociedades modernas, altamente tecnificadas y estratificadas, a los que pueden no escapar en el futuro los países que basan su desarrollo en el mismo modelo utilizado por los países industrializados. En la confidencialidad, en cambio, Illich propone una teoría acerca de los límites de crecimiento de las sociedades industrializadas y plantea una nueva posibilidad de organización de las mismas a las que se llega, entre otros caminos, a través de un nuevo concepto del trabajo y una “desprofesionalización” de las relaciones sociales en las cuales la educación y la escuela no se encuentran ausentes. Las instituciones convivenciales, tal como las define Illich, se caracterizan por su vocación de servicio a la sociedad, por el uso espontáneo y la participación voluntaria en ellas de todos los miembros de la sociedad. En este sentido, Illich denomina sociedad convivencial “aquélla en que la herramienta moderna está al servicio de la persona integrada a la colectividad y no al servicio de un cuerpo de especialistas”.

Tras haber estudiado un poco de la vida de Illich y haber analizado sus textos más importantes, hemos sacado las siguientes conclusiones:
Fue muy criticado en su época, porque sus ideas eran consideradas excesivamente radicales.
Su primer planteamiento lo enfocaba hacia la eliminación de la escuela, sin embargo, lo que él realmente pretendía era reformarla en algunos aspectos.
Como opinión general del grupo, su idea principal era una buena manera de garantizar una educación digna para todos, sin importar su estatus social, ni su edad, puesto que él defendía que la educación se tendría que transmitir de sujeto a sujeto y no por medio de las instituciones. Otra idea con la que estamos a favor, es que no se debe valorar tanto las calificaciones o diplomas sino a las personas en sí mismas por su saber y su capacidad para transmitir sus conocimientos, además de poder gozar de una educación libre, puesto que Illich defendía que se pudiese elegir con quien aprender y a quien enseñar. Sin embargo, no compartimos su enfoque de la educación vinculada a la religión puesto que no nos parece relevante en este ámbito.


1.1 Bibliografía


Bardolet, T. A. (2003). Los silencios y las palabras de Ivan Illich. Cuadernos de pedagogia, 81-83.
G, Z. (s.f.). El mito del progreso.
Gajardo, M. (1993). Ivan Illich. revista trimestral de educacion comparada, 808-821.
Illich, I. (1968). Al diablo con las buenas intenciones. Al diablo con las buenas intenciones. Cuemavaca, Morelos, Mexico.
Illich, I. (1973). Un mundo sin escuelas. Nueva imagen.
Illich, I. (2013). La sociedad desescolarizada. Ediciones Godot.


2.   BIOGRAFÍA
Nació en Viena en 1926 y murió en Bremen en el 2002, fue pedagogo y ensayista mexicano de origen austríaco. Desde su temprana juventud fue alentado por una viva curiosidad humanística, es por eso por lo que cursó estudios superiores de Teología y Filosofía en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, y acabo su formación académica en la Universidad de Salzburgo.
A los veinticinco años, para unas mayores posibilidades profesionales, emigró a los Estados Unidos de América y, merced a sus amplios conocimientos teológicos, ejerció durante algún tiempo como asesor pastoral; pero pronto tendría que romper sus vínculos con la jerarquía eclesiástica, ya que sus teorías pedagógicas, se mostraban especialmente críticas con la Iglesia católica y con el protagonismo que ésta había venido desempeñando durante siglos en materia educativa.
En 1956 se trasladó a Puerto Rico para ocupar el cargo de vicerrector de la Universidad de Ponce (de filiación católica), y, tras permanecer en la isla antillana durante  cuatro años, se consagró a la redacción y difusión de sus radicales ideas pedagógicas por todo el ámbito hispanoamericano, donde pronto alcanzó un notable prestigio que le condujo, entre otras ocupaciones, a asesorar directamente la política educativa del gobierno boliviano presidido por Alfredo Ovando Candía En 1971, ya con algunos títulos publicados, Iván Illich fue uno de los fundadores del Centro Intercultural de Documentación de Cuernavaca (México).
Entre sus obras más influyentes en los estudios pedagógicos del último tercio del siglo XX, figuran algunos títulos tan importantes como son  La escuela, esa vieja y gorda vaca sagrada (1968), Una sociedad sin escuela (1971), Herramientas para la convivencialidad (1973), Energía y equidad (1973), Némesis médica: la expropiación de la salud (1975), Educación sin escuelas (1975), La sociedad desescolarizada (1978), La escuela y la represión de nuestros hijos (1979) -escrita en colaboración con Hildegard Lüning-, Shadow-work (1981), Producir (1982), Ecofilosofías (1984), En América Latina, ¿para qué sirve la escuela? (1985), La educación (1986) -escrita en colaboración con el citado Paulo Freire-, y H2O y las aguas del olvido (1989).
La tesis fundamental que defiende es que todas estas obras afirman que ninguna de las instituciones tradicionales de la sociedad industrial se adecua a las necesidades reales del mundo actual, por lo que es necesaria una revisión de todas ellas, empezando por la que Iván Illich considera como la más perniciosa: la escuela. Según Illich, la educación pedagógica sostenida institucionalmente por la escuela tradicional se ha convertido en una mercancía a falta de valores éticos y concebida únicamente como un hábil instrumento para la formación de escolares utilitaristas y competitivos.
Iván Illich propone el aprovechamiento de otros "canales del saber" que, deberían servir de alternativa a la anquilosada rigidez de la escuela institucional y la política educativa implantada en todas las naciones de Occidente. Y es en este marco concreto donde surge su propuesta pedagógica más radical y revolucionaria, la denominada "corriente de desescolarización", que comienza por establecer de forma tajante que la mayor parte de los conocimientos útiles para un individuo de la sociedad contemporánea se adquieren fuera de la escuela.
Iván Illich propone en su teoría "desescolarizar" la educación, fomentar el aprendizaje informal y potenciar la creatividad del individuo (dentro del entorno social en que se mueve), sin someterlo a los rígidos estamentos de la escuela institucional.

3.   INFLUENCIAS
Iván Illich a largo de su vida estuvo influido por varias personas, algunas de las cuales fueron: Paulo Freire que fue un educador de origen brasileño con una gran influencia en el siglo XX. Fue uno de los representantes de  la pedagogía crítica que ha sido considerada en la actualidad como el nuevo camino de la pedagogía, en la que las dos partes puedan construir sociedad desde la conciencia de problemas sociales. Freire plantea que la educación en cada país debe de convertirse en un proceso político.
También tuvo gran influencia sobre él Jacques Ellul  quien nació y vivió en Burdeos, fue  sociólogo, teólogo profesor de historia. Escribió varios libros contra la sociedad tecnológica, y algunos sobre la relación entre el cristianismo y la política. Es considerado, junto a Iván Illich y Bernard Charbonneau, uno de los padres de las ideas sobre el post-desarrollo, de decrecimiento y de simplicidad voluntaria; es decir de la ecología política.                                                                                                                                                                   Ellul considera que vivimos en una sociedad tecnológica, a la que llama sistema técnico, cuyo modelo de racionalidad es la eficacia.
Otra de sus influencias fue André Gorz quien trabajó como traductor, procedía de una familia culta y católica. Para evitar ser movilizado por el ejército nazi le envían a suiza donde obtiene el diploma de ingeniero químico.

Se apoyó también el pensamiento de Emmanuel, un importante filósofo y escritor judío. El magisterio de Lévinas permitió la difusión de la fenomenología alemana en Francia. Lévinas consagró su vida y su obra a la reconstrucción del pensamiento ético después de la Segunda Guerra Mundial, que pasó confinado en un campo de concentración alemán y en la que casi toda su familia fue asesinada. Natural de Lituania, desarrolló su trabajo en Francia e Italia, con breves estancias intelectuales en Austria. Es conocido por su  existencialismo, la ética, la ontología y la filosofía judía.
Otra de sus influencias con quien compartía una amistad fue Everett W. Reimer, fue una gran influencia ya que al igual que él fue un promotor de la desescolarización como podemos apreciar en su obra “La escuela ha muerto”.
Pero al igual que influyeron en él grandes pensadores, su vida y obra ha influido en la de otros como:
Gustavo Esteva, quien fue un activista mexicano "des-profesionalizado", ya que trabajó como funcionario en la administración durante la presidencia de Luis Echeverría, actualmente vive en comunidades indígenas del estado de México. Fundó la Universidad de la Tierra. Es uno de los estudiosos más destacados la obra de Iván Illich, y ha sido un gran promotor de sus ideas.
Braulio Miguel Eduardo Hornedo Rocha fue arquitecto, doctor en filosofía, poeta, matemático y dramaturgo y editor libertario del sitio web, Rector en la Universidad Virtual Anarquista y director del Centro Humanista de Investigación y Diálogos para la Organización Comunitaria.
Braulio Hornedo Farriol, estudiante de filosofía, geografía, música, e historia. Fue asesor y colaborador de Illich en informática y comunicaciones durante los últimos años de su vida en CuernavacaMorelos (México).
Jean Robert  fue arquitecto, educador, filósofo, historiador, matemático, filólogo y activista social. Nació en Suiza. Fue un gran amigo y colaborador de Iván Illich en México, estudió su obra y fue un promotor de su estudio.
Javier Sicilia  nació en México en 1956 y fue un poeta católico, periodista y activista social fundador del Movimiento por la paz con Justicia y Dignidad. Fundó y dirigió las revistas Ixtus' y "Conspirativo"' importantes porque en ellas se difundió el pensamiento de Iván Illich, además de el de otros críticos de la modernidad. Colaboró en la edición de la parte de la Obra de Iván Illich.
Gabriel Zaid poeta, editor y crítico de cultura y política en México. Miembro de El Colegio Nacional y de la Academia Mexicana de la Lengua. Se interesó de manera importante en la obra de Illich y escribió en relación a las ideas de éste.

4.  INSTITUCIONES
Iván Illich critica a las instituciones de servicio, las instituciones sociales concebidas como herramientas, la sanidad y atención médica para mejorar el bienestar, también herramientas para educar, instituciones de asistencia social… Iván sostenía que estas funcionaban o no funcionaban, se encargó de detectar los problemas de las instituciones e intentar resolverlos.
Hoy ya no es tan fácil criticar a las instituciones sociales, estas se conciben como sistemas incomprensibles tanto por su gran tamaño como por su conexión con otras instituciones que crean un ecosistema como lo son los sistemas económicos.
Los especialistas en sistemas explican que es un todo o un conjunto natural como lo sería la biosfera. La crítica no es fácil, el tiempo del sistema se vuelve parte integral del mismo, a menudo se le considera como un subsistema del sistema inicial. En lugar de tomar de manera libre la decisión sobre un sistema las personas nos encontramos limitados por las instituciones que son una herramienta social.
Si alguien va a criticar las instituciones sociales se está criticando al mismo, criticar a las instituciones es cómo criticar a la vida. Cuando miramos desde una perspectiva sistémica a una persona nosotros vemos a alguien único, pero desde la perspectiva sistémica sería un conjunto de variaciones únicas sobrepuestas sobre un conjunto de invariables. Como personas somos un sistema que consiste en muchos subsistemas que colaboran y se comunican entre sí para crear un caso particular.
Es asombrosamente semejante a otras personas porque somos un sistema natural, un todo organizado que puede ser presentado mediante matemáticas. Pero la ciencia del sistema revela que cada individuo es matemáticamente único, su colesterol, su sistema de manejo del enojo… Desde el punto de vista de un pensador sistémico es una representación matemática de sí mismo.
No podemos conocer la naturaleza única de un hijo hasta que lo reconocemos como un sistema que emerge de la naturaleza con propiedades que comparte con otros sistemas, el sujeto sufre una individualización especifica.
El pensamiento sistémico exige esta versión peculiar de que las personas somos representaciones matemáticas de nosotros mismos, no debemos dejar a un lado la discusión sobre el desempeño de ciertas funciones humanas, en la mayoría de los casos hay una persona que actúan como una parte central del sistema, es esencial conocer sus características a fin de incorporarlas matemáticamente.
Por otra parte, es aconsejable conocer sus características de desempeño, las persona que pilota debe ser la representación matemática de lo que desempeña, una variable aleatoria, cuya variabilidad debe ser programada dentro del sistema, no perfecto, pero si óptimo.
El propósito de un sistema es la supervivencia del mismo y todos los subsistemas están orientados a esa meta.

5.    PENSAMIENTO PEDAGÓGICO

Iván Illich realizó una serie de críticas y de mitos.
En primer lugar, hace una crítica a la escuela pública debido a su centralización, su burocracia interna, su rigidez y, sobre todo, por las desigualdades que encubre. La educación universal por medio de la escolarización no es viable y no lo sería más si se intentara mediante instituciones alternativas construidas según el modelo de las escuelas actuales; Ni unas nuevas actitudes de los maestros hacia sus alumnos, ni la proliferación de nuevas herramientas y métodos, ni el intento por ampliar la responsabilidad de los maestros hasta que englobe las vidas completas de sus alumnos dará por resultado la educación universal. La búsqueda actual de nuevos embudos educacionales debe revertirse hacia la búsqueda de su antítesis institucional: tramas educacionales que aumenten las oportunidades de aprender, compartir, interesarse. No sólo hay que desescolarizar las instituciones del saber, sino también el ethos de La sociedad.
En segundo lugar, formula el mito de los valores institucionalizados, que consistía en la creencia de que el proceso de escolarización produce algo de valor y, por consiguiente, genera una demanda. En el caso de la escuela, se asume que ésta es productora de aprendizajes y que la existencia de escuelas produce una demanda de escolaridad. El valor del aprendizaje aumenta con la cantidad de información de entrada. La mayor parte del aprendizaje no es consecuencia de la instrucción, sino el resultado de una participación de los educandos en el contexto de un entorno significativo.
En tercer lugar, expone el mito de la medición de los valores, que trata la idea de que los valores institucionalizados que infunde la escuela son valores cuantificables. Pero, para él, el desarrollo personal no es mensurable con base en los patrones de la escolaridad y, una vez que las personas aceptan la idea de que los valores pueden producirse y medirse, tienden a aceptar toda clase de clasificaciones jerárquicas.
En cuarto lugar, habla sobre el mito de los valores envasados que decía que la escuela vende currículum, y el resultado del proceso de producción de currículum se asemeja a cualquier otro artículo moderno de primera necesidad.
El último mito que expone es el del progreso eterno que habla sobre el término de consumo, que estaba relacionado con la producción y el crecimiento. Ambos términos se relacionan con las carreras por las calificaciones, los diplomas y los certificados. Sobre este mito se basan las sociedades de consumo. Se enseña a los estudiantes-alumnos a ajustar sus deseos a los valores comercializables. La escuela tiene de formar el juicio crítico.
Por último, habla sobre la convivencialidad con las obras Energía y equidad (1974) y Némesis médica: la expropiación de la salud (l975) Illich se aleja de la educación y de la escuela para proyectarse hacia el análisis de problemas políticos e institucionales que afectan a las sociedades modernas, altamente tecnificadas y estratificadas, a los que pueden no escapar en el futuro los países que basan su desarrollo en el mismo modelo utilizado por los países industrializados. En la convivencialidad, en cambio, Illich propone una teoría acerca de los límites de crecimiento de las sociedades industrializadas y plantea una nueva posibilidad de organización de las mismas a las que se llega, entre otros caminos, a través de un nuevo concepto del trabajo y una “desprofesionalización” de las relaciones sociales en las cuales la educación y la escuela no se encuentran ausentes. Las instituciones convivenciales, tal como las define Illich, se caracterizan por su vocación de servicio a la sociedad, por el uso espontáneo y la participación voluntaria en ellas de todos los miembros de la sociedad. En este sentido, Illich denomina sociedad convivencial “aquélla en que la herramienta moderna está al servicio de la persona integrada a la colectividad y no al servicio de un cuerpo de especialistas”.

6.      ACTUALIDAD

Iván Illich criticaba fuertemente la escuela alrededor de la década de los 80, según él la educación era cara y se dirigía hacia el fracaso, ya que solo un grupo minoritario de gente con dinero podrían obtener una buena educación. Durante su carrera creó varios centros educativos con escaso éxito ya que eran tachados de anarquistas y “escuelas de guerrilleros” aunque numerosos intelectuales se acercaron a la escuela creada por Illich y participaron en ella.
Tras su muerte en las 2002 escuelas como la de Puerto Rico en 2010, pusieron en marcha un proyecto experimental para poder crear nuevos métodos de enseñanza, cursos y talleres libres, este proyecto Beta-Local es de carácter público que extiende o continua con las ideas creadas por Iván Illich. Por lo cual podemos decir que en nuestra sociedad actual aún se conservan y se practican los métodos ideados por este pensador polifacético.
Pero debemos destacar que las escuelas que siguen las enseñanzas de Illich no suelen estar dentro del marco tradicional de la escuela y se aplican en casos más extraordinarios o de investigación/experimentación.

Lo que este autor pretendía era un plan que posibilitase la formación educativa de una sociedad sin escuelas como ya hemos nombrado al principio.
La educación es una tarea de toda la sociedad, utilizando los recursos necesarios. Para todo esto Illich propone su teoría de las “Mallas del aprendizaje” (Conexión de los acontecimientos de la vida que permiten aprender).
Para aprender es necesaria la información y reacción critica, esa información se puede obtener por medio de personas y cosas. La reacción critica puede provenir de los iguales (amigos) y de los mayores (asesores).
Los recursos educacionales que presenta Illich son cuatro:
1.       Servicios de referencia, respecto a objetos educativos.
2.      Lonjas de habilidades.
3.      Servicio de búsqueda de compañero.
4.      Servicio de referencia, respecto de educadores independientes.
Los servicios de referencia respecto a objetos educativos, deben facilitar el acceso a cosas o procesos empleados en el aprendizaje formal.
Las lonjas de habilidades consisten en hacer una lista de habilidades de las personas que las poseen, para poder guiar a otros.
Al institucionalizar las lonjas mediante la creación de “centros de habilidades”, el requisito es que deben ser libres y abiertos al público. Illich señalo que la lonja podría estar garantizada por leyes que sí que permitan la discriminación, pero basándose en capacidades y no por el currículo.
El servicio de búsqueda de compañeros, “emparejamiento de semejantes”. Consiste en encontrar un compañero/semejante el cual se vaya a dedicar a la misma actividad que tú.

Por último, el servicio de referencia respecto de educadores independientes, deben configurar un catálogo en el que se indique las direcciones y descripciones de profesionales y para profesionales, junto con las condiciones de acceso a sus servicios.
El establecimiento de este sistema permitirá:
-          Que el recorrido educativo de cada estudiante sea cosa suya.
-          Que los administradores de educación deben facilitar el acceso de los recursos educativos.
-          El pedagogo debe ayudar al estudiante a encontrar el camino rápido para poder alcanzar la meta.
-          Que no haya límites entre el profesor de habilidades educacionales, maestro de pericias y educadores profesionales.
Es importante destacar que hay una herramienta directa que surge de la tesis desescolarizadora que se imparte en Europa y Estado Unidos. Se llama Las Home School o Escuela en casa.
Consiste en que el proceso de enseñanza – aprendizaje sea dirigido por la familia o por una pequeña comunidad.
Las ideas de la tesis de Iván Illich sobre desescolarización aplicadas a nuestro país no se observan explícitamente, como si es en el caso de otros países como por ejemplo EEUU, donde algunas familias eligen la Home School.
Pero, sin embargo, nuestro país no es ejemplo de la radicalidad de la tesis, ya que la sociedad no está preparada para completar tal desescolarización. Aunque en algunos casos las instituciones educativas son reproductoras de desigualdad.
Nuestro sistema educativo al ser de carácter obligatorio, laico y gratuito no da la posibilidad de que las familias empleen la “Educación en casa”. Este factor se ve afectado por la necesidad social
desde el punto de vista económico; además habría que agregársele el interés corporativo de las instituciones educativas (que serías nulo o casi nulo).

Una de las razones por la que podría emplearse dicho sistema de enseñanza es la negación del colectivo social a la forma de enseñanza de las instituciones educativas actuales y las críticas asociadas a ella.


En la actualidad la idea de la desescolarización de Iván Illich no la lleva a cabo ningún centro debido a que el aplicar este proceso, supondría el cierre de las propias escuelas.
Como en la década de los 70 la mayoría de las personas aprendían fuera de la escuela, Illich planteó un aprendizaje basado en las relaciones de los hombres con su ambiente, también apoya el aprendizaje a partir de juegos, que no es común que ocurra en la escuela actual, y si se da, provoca rivalidad y no aprendizaje.
En la sociedad sin escuelas dice que existirían dos tipos de profesionales para la formación:
-          Planificadores y administradores: organizan la red de personas que intercambian el conocimiento.
-          Consejeros pedagógicos: Orientan a padres y alumnos del uso de la red de personas que intercambian los conocimientos.
Illich fundó el Centro Intercultural de Documentación (CIDOC), en 1961 (México) junto con otros intelectuales. Debido a las críticas dirigidas hacia las instituciones representativas de lo que se denominaba como “progreso” ganó prestigio. Debido al gran prestigio adquirido, el centro atrajo a numerosos intelectuales, entre ellos podemos destacar a Erich Fromm, Paul Goodman, Ramón Xirau, entre otros.
Este centro se constituyó como un centro de difusión sobre las ideas desescolarizadoras y las alternativas que este movimiento proponía  describió este centro como un lugar de debate intercultural que a través de su empeño intentaba incluir tanto a países pobres como ricos a igualdad de condiciones.
Sin embargo el CIDOC se disolvió en 1976, según Ilich esto fue debido a la fama que había obtenido este centro, puesto que el gobierno lo veía como una “cuna de guerrilleros”.
Sin embargo, A principios del 2010, en Puerto Rico, se puso en marcha un proyecto Beta-Local, una escuela pública, La Iván Ilich. Creada de forma experimental con una estructura abierta al público con la intención de poder crear cada día nuevos métodos de enseñanza como cursos nuevos y talleres de forma libre.
Esta escuela basada en Iván Ilich trata sobre temas prácticos y de pensamiento estético, dando también un gran valor a los distintos aspectos de la vida. Gracias a este centro es posible que personas de todo el mundo se comuniquen y mantengan clases magistrales sin estar en el mismo lugar, puesto que han creado su propia página web, donde es posible recibir clases además de dar tus propias opiniones y sugerencias para mejorar esta práctica educativa.
Es decir, las relaciones entre participantes, visitantes y colaboradores como una entre iguales, y asumimos la cultura como un espacio generador de conocimiento que sobrepasa sus resultados materiales. Estamos comprometidos con incitar conexiones salvajes que atraviesen disciplinas y detonen consecuencias imprevistas. La Práctica es un espacio para desarrollar relaciones fuertes y redes extendidas, a través de la liberación de información y el acercamiento a procesos ajenos. Los proyectos que surgen de este intercambio se desarrollan dura
Se espera que cada participante se concentre en experimentar y adelantar procesos relacionados a sus prácticas y/o desarrollar un proyecto desde conceptualización hasta su realización. En el pasado, estos trabajos se han presentado en forma de publicaciones, exhibiciones, performances, charlas, talleres, audio tecas en línea y otros.nte y más allá del programa.
La Práctica tiene una duración de 9 meses (septiembre de 2017 a mayo de 2018) para residentes de Puerto Rico y personas con ciudadanía o permiso de residencia de EEUU.
-El grupo se compone de entre 5 a 8 participantes locales e internacionales.

En 2010, en Puerto Rico, se creó la Escuela Pública llamada La Iván Illich, puesta en marcha bajo un proyecto Beta-Local como ya se ha nombrado anteriormente. Además, podemos observar claramente su pensamiento, en una organización actual.
Esta fue creada con la intención de que surgieran cada día nuevos métodos de enseñanza como cursos nuevos y talleres de forma libre, además de que cualquier persona puede proponer un curso, un taller, una conferencia, etc.
Busca romper con la práctica normalizada de alumno maestro y en vez de ello hacer que está relación sea de aprendizaje mutuo.
Trata sobre temas prácticos y de pensamiento estético, y se centra en los diferentes aspectos de la vida. Gracias a este centro es posible que personas de todo el mundo se comuniquen y se encuentren en la misma clase sin estar en el mismo lugar, para ello han creado una página web, donde es posible recibir clases y sugerir formas de mejorar este método.
Aún se encuentra en proceso de prueba y se interesa por temas que no se dan en las instituciones académicas existentes, puesto que no suelen funcionar dentro de la estructura tradicional.
Los cursos se imparten tanto en la web como en la Escuela, y cualquier persona puede asistir a estas clases.
Tienen, por ejemplo, un programa interdisciplinario de investigación llamado La Práctica y consiste en un taller cuyo objetivo principal es la cooperación y consiste en la asistencia a eventos públicos reuniones semanales, compartir un taller local y viajes por la isla en los que comparten experiencias con los residentes.

Nos resulta difícil encontrar referencias acerca de este autor en la Comunidad de Madrid en la actualidad debido a la dificultad de plasmar su pensamiento pedagógico en el sistema educativo vigente. Esto se debe a su idea de desescolarización en la que Iván Illich cree en una sociedad sin escuelas e incluso llega a ir más lejos aun especulando con la idea de cómo sería la sociedad sin ninguna educación en su libro Un mundo sin escuelas.
Por ello, hemos planteado la idea de cómo sería “este mundo utópico sin escuelas” que nos ofrece Illich. El problema estaría en cómo se resolverían cuestiones como la enseñanza y la educación. Probablemente estas necesidades se cubrirían en familia y en el círculo más cercano, es decir, los conocimientos se irían pasando de padres a hijos o personas muy cercanas. Por lo tanto, esto llevaría a una dificultad en la adquisición de nuevos conocimientos básicos de otros campos. No obstante, también provocaría que familias enteras estuvieran totalmente formadas en un área determinado o especializadas en un oficio.
Esta filosofía limita mucho el desarrollo en todos los ámbitos del ser humano, ya que no le permite abrir su mente y le cierra las puertas a su dedicación a otras disciplinas. Sin embargo, ante la imposibilidad de este mundo utópico, Illich aboga también por un cambio radical en la enseñanza, algo que desde nuestro punto de vista si es una idea acertada, ya que, como el afirma en sus textos: la escuela copia a la sociedad. Con esto se refiere a que todos esos valores y costumbres negativas de nuestra cultura son transmitidos generación tras generación en nuestras escuelas.
En definitiva, las ideas de Iván Illich no tienen cabida en la sociedad actual, sin embargo, hoy en día se tiene en cuenta su pensamiento pedagógico, y en especial sus críticas a la enseñanza, para modificación de numerosos sistemas educaivos en todo el mundo. Además, ha influido en el pensamiento de expertos en la materia como Colin Greer o Herbert Gintis.


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